AG-InnovaTech
23 de septiembre de 2025 | 07:15

Trigo chileno–argentino con edición génica tiene “luz verde”: Neocrop y Buck abren ruta comercial al alto en fibra

Imagen: Neocrop Technologies
Compartir

Tras la validación del SAG en Chile y el visto bueno de CONABIA en Argentina como “no OGM”, el programa de Neocrop Technologies y Buck Semillas proyecta ensayos a campo 2025/26–2026/27.

La startup chilena con sede en Valdivia Neocrop Technologies, en alianza con el semillero argentino Buck Semillas y con apoyo de Campex Baer en Chile, obtuvo dos hitos regulatorios consecutivos para su programa de trigo alto en fibra: la resolución del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) de Chile del 25 de julio de 2025, que determinó que las nuevas líneas editadas con CRISPR no se clasifican como OGM, y ahora la confirmación de la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (CONABIA) en Argentina en el mismo sentido. Ambas decisiones despejan el camino para avanzar a ensayos de campo y posterior validación comercial bajo el marco de un trigo convencional. 

“El resultado es un producto final sin incorporación de genes externos, es decir, no transgénico, lo que nos permite avanzar más rápido hacia variedades mejoradas listas para el campo”, dijo la Dra. Francisca Castillo, CEO y directora científica de la compañía chilena.

El desarrollo eleva entre cinco y diez veces el contenido de fibra dietaria respecto del trigo harinero tradicional, manteniendo sabor, textura y apariencia de harina blanca. 

El enfoque es de edición génica de precisión: no incorpora ADN externo y realiza microajustes dirigidos en el genoma para aumentar la fracción de amilosa, atributo clave de la fibra. La resolución chilena marcó el primer visto bueno a un trigo editado en las Américas y habilitó el paso a campo sin restricciones adicionales. 

Se detalla que CONABIA consideró no-OGM a las líneas avanzadas desarrolladas por Neocrop con Buck y Campex Baer, lo que deja al material fuera de la normativa aplicable a cultivos transgénicos. Con ese encuadre, el proyecto podrá validarse comercialmente como cualquier trigo convencional, sujeto a los estándares habituales del sistema semillero y a la evaluación de la industria molinera. La misma cobertura ubica un lanzamiento comercial hacia 2028, sujeto al éxito de los pilotos. 

El cronograma técnico está en marcha. En Chile se proyectan ensayos a campo en el ciclo 2025/2026; en Argentina, el inicio sería en el ciclo siguiente, con germoplasma élite recomendado por los socios y escalamiento bajo speed-breeding y selección acelerada. Neocrop articula el proceso con su plataforma Neotrait Engine, diseñada para acortar tiempos de desarrollo frente a desafíos agronómicos y climáticos, y para elevar el valor nutricional del grano. 

La propuesta ataca un problema de salud pública con implicancias de mercado. El déficit de fibra dietaria en la región es persistente: se recomiendan 25 gramos diarios, pero el consumo promedio en Argentina se ha estimado en torno a 11 gramos y es aún menor en áreas urbanas.

Al ofrecer harinas blancas con un perfil de fibra superior —y sin recurrir a enriquecimientos externos que encarecen o alteran la calidad panadera—, el programa busca cerrar la brecha de manera compatible con los hábitos de consumo del pan y productos de pastelería. 

En términos productivos, el encuadre “no OGM” es estratégico para adopción y comercialización regional. En Chile, la resolución del SAG habilita avanzar a campo sin las cargas regulatorias de los transgénicos, mientras que en Argentina la determinación de CONABIA ofrece certidumbre para multiplicación y pruebas con molinos y panificadoras. Para semilleros y productores, esto abre una nueva categoría de calidad con potencial de primas en contratos, siempre que se confirme rendimiento, sanidad y estabilidad tecnológica en ambientes locales. 

De cara al mercado, la tesis comercial combina tres piezas: genética de alto valor, narrativa nutricional verificable y escalamiento industrial compatible con harina blanca. Si los ensayos confirman performance y la industria avala su panificabilidad, el trigo alto en fibra podría ofrecer a molinos y cadenas de retail una propuesta diferencial en momentos en que los consumidores exigen etiquetas claras y beneficios concretos. El horizonte 2028 como ventana de lanzamiento, fija un objetivo tangible para la preparación de la cadena desde semilla a góndola. 

Dato clave para agenda 2025–2028: primer trigo editado con visto bueno regulatorio en las Américas (Chile) y reconocimiento como “no OGM” en Argentina; ensayos a campo 2025/26 en Chile y 2026/27 en Argentina; meta de lanzar un trigo de alta amilosa con 5–10× más fibra en harina blanca hacia 2028, sin genes externos, vía CRISPR. 

 

Si te interesa recibir noticias publicadas en Diario Frutícola, inscribe tu correo aquí
Si vas a utilizar contenido de nuestro diario (textos o simplemente datos) en algún medio de comunicación, blog o Redes Sociales, indica la fuente, de lo contrario estarás incurriendo en un delito sancionado la Ley Nº 17.336, sobre Propiedad Intelectual. Lo anterior no rige para las fotografías y videos, pues queda totalmente PROHIBIDA su reproducción para fines informativos.
Diario Frutícola

Powered by Global Channel
230690