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12 de febrero de 2026 | 06:40España autoriza de forma excepcional bacteriófagos contra el fuego bacteriano en peral y manzano
El MAPA habilitó el uso de PEA-02®, un cóctel biológico basado en fagos, en Cataluña, Aragón y La Rioja entre el 15 de marzo y el 12 de julio de 2026, como respuesta a la fuerte presión sanitaria registrada en 2025.
El fuego bacteriano, causado por la bacteria Erwinia amylovora, vuelve a tensionar a la fruta de pepita en España y forzó una respuesta de emergencia: el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación comunicó una autorización excepcional para el uso de productos biológicos formulados a base de bacteriófagos en peral y manzano, una señal relevante en un contexto de pocas alternativas específicas y con el control apoyado, en la práctica, en medidas sanitarias y de manejo.
La medida se aplicará en Cataluña, Aragón y La Rioja, con una ventana definida entre el 15 de marzo de 2026 y el 12 de julio de 2026. Desde el ámbito sectorial, Afrucat atribuyó el avance a un trabajo coordinado con el Departament de Agricultura de Cataluña y a una articulación con otras comunidades para construir una solicitud común ante el Ministerio, en medio de la preocupación por los daños y la dificultad de frenar la enfermedad cuando las condiciones climáticas favorecen su propagación.
El producto mencionado como referencia en la autorización es PEA-02®, un cóctel de bacteriófagos comercializado por Andermatt, que actúa de forma específica contra la bacteria y que, según la información técnica difundida por medios especializados, debe aplicarse preferentemente al inicio de la noche para evitar la degradación por radiación solar y maximizar la supervivencia de los fagos sobre el tejido vegetal. La implementación quedará bajo supervisión de las autoridades competentes y, de acuerdo con lo publicado, el esquema permite múltiples aplicaciones según estado fenológico y situaciones de mayor vulnerabilidad, como daños por granizo.
El trasfondo sanitario explica la urgencia. Autoridades regionales y gremios apuntan a la campaña 2025 como un punto de inflexión por la “fuerte afectación” en zonas productoras, con riesgo de pérdidas severas y, en los casos más críticos, arranques de plantaciones para contener focos. La apuesta por bacteriófagos suma un modo de acción distinto a los manejos clásicos y abre un camino que el sector viene empujando hace tiempo, mientras el producto avanza en su proceso de registro a nivel de Unión Europea.
En la práctica, el anuncio es una buena noticia, pero no cambia la regla de oro del fuego bacteriano: la oportunidad lo es todo. La eficacia de cualquier estrategia se sostiene en monitoreo, eliminación rápida de tejido infectado, protocolos de higiene en poda y control del movimiento de material vegetal, especialmente en primaveras con alta humedad y eventos de daño que abren puertas de entrada al patógeno. En ese marco, una herramienta biológica específica puede ayudar a bajar presión y complementar programas, siempre que se aplique con criterio técnico y en el momento fenológico correcto.


