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10 de febrero de 2026 | 06:45"Sensor" en la hoja: proyecto Fondecyt UAI busca medir el agua de la planta en tiempo real
Con una pinza que registra fuerza y elasticidad del tejido foliar, la investigación apunta a traducir esos datos en potencial hídrico y abrir una vía de monitoreo continuo, preciso y de menor costo para cultivos como palto y vid.
En un escenario donde el agua se volvió variable crítica para la fruticultura, una hoja puede transformarse en el mejor “panel de control” del huerto. Esa es la apuesta detrás de “Un Modelo Termomecánico de la Hoja de Plantas”, investigación liderada por el académico Jacques Dumais en la Universidad Adolfo Ibáñez, recientemente adjudicada en el Concurso Fondecyt Regular 2026 de ANID.
El objetivo es desarrollar y validar un modelo capaz de relacionar los cambios de elasticidad del tejido vegetal con el potencial hídrico, para avanzar hacia una medición continua y precisa del agua en la planta, una brecha que hoy sigue sin resolverse con herramientas simples y de uso extendido en campo.
La historia parte en la física de lo vivo. El proyecto propone que, si se mide cómo “responde” la hoja cuando se le aplica una fuerza controlada, es posible inferir qué ocurre con su presión interna y, por extensión, con el estado hídrico del tejido.
En términos prácticos, la clave está en una pinza de hoja: un dispositivo que aplica presión y registra datos de fuerza, para luego interpretarlos como potencial hídrico. Según el propio equipo, la ventaja sería doble: continuidad de medición y costos más accesibles que los métodos tradicionales, que suelen exigir equipos caros o procedimientos lentos para seguimiento frecuente.

Desde la mirada agrofrutícola, el alcance potencial es evidente. Si la planta “habla” a través de su hoja, el productor podría contar con señales más finas para decidir cuándo regar, cuánto ajustar y cómo anticipar episodios de estrés hídrico antes de que impacten calibre, condición o productividad, señala el equipo investigador.
El interés de aplicación en cultivos relevantes para el país, como palto y vid, donde la eficiencia del uso de agua ya no es un atributo deseable, sino un requisito competitivo.
El marco que habilita este tipo de investigación es el Concurso Fondecyt Regular 2026, uno de los instrumentos más relevantes para financiar ciencia de excelencia orientada a generar conocimiento. En general los proyectos de este concurso pueden durar 2, 3 o 4 años y el monto máximo de financiamiento es de $57.000.000 por año de ejecución (sin incluir gastos de administración indirecta).
La ejecución, además, se inicia el 1 de abril de 2026. En este contexto, la propuesta de Dumais se desarrollará en un plazo de dos años, con foco en construir y validar el modelo termomecánico del tejido vegetal.
Quién es quién en el proyecto también explica la dirección de la apuesta
Dumais figura como profesor titular y su perfil académico reporta un doctorado en Ciencias Biológicas en Stanford (2001), además de formación previa como biólogo en la Université de Sherbrooke (1993).
La pieza tecnológica central, la pinza de hoja, fue desarrollada por el investigador Tomás Fuenzalida, descrito como postdoctorado de la UAI y participante de la fase experimental junto a estudiantes de la facultad. Su nombre, además, aparece en nóminas públicas vinculadas a concursos de postdoctorado de ANID, lo que refuerza su trayectoria en investigación formal en el sistema científico.
El desafío técnico no es menor, es convertir una medición mecánica en una lectura confiable del potencial hídrico requiere calibración, validación y una arquitectura de modelo que sostenga precisión bajo variabilidad biológica real, esa que cambia con especie, variedad, edad de hoja, temperatura y condiciones ambientales.
Por lo mismo, el proyecto se enfoca en desarrollar y validar, no solo en probar: el valor está en que la hoja deje de ser un “síntoma tardío” visible al ojo y pase a ser un indicador medible de forma continua.


