Agronegocios
20 de agosto de 2025 | 07:24“Del gusto a la repetición”: Próxima campaña de arándanos se jugará en genética, poscosecha y ventanas
Para la ingeniera agrónoma y consultora Betina Ernst el arándano “se transformó en la fruta-golosina de la sociedad moderna”, pero conservar ese lugar exige decisiones finas, hoy la genética debe responder a calidad, clima, logística y costos en simultáneo.
Para la ingeniera agrónoma argentina, Betina Ernst, y presidenta desde los inicios de los noventa de la consultora Top Info, señala que el arándano “se transformó en la fruta-golosina de la sociedad moderna”, pero conservar ese lugar exige decisiones finas en la nueva campaña. “El éxito de la última década no garantiza el futuro: hoy la genética debe responder a calidad, clima, logística y costos en simultáneo”.
Ingeniera agrónoma (UBA), lleva más de tres décadas analizando mercados de frutas (informes de mercado, proyectos de inversión y estudios del consumidor), y es conferencista en congresos del rubro de arándanos, cítricos y otras especies para medios sectoriales.
En su últimas opiniones respecto al mercado del arándano, Ernst recuerda que la primera ola de reconversión apuntó a variedades con mejor agronomía (resistencia, rendimiento). Luego, la presión vino desde la calidad de arribo. “Ahora el listón subió: pedimos dulzura y equilibrio azúcar/acidez, firmeza, sensación en boca y piel adecuada; y además resiliencia a clima errático, tránsitos más largos y estructuras de costo más apretadas”.
Como ejemplo, cita el caso de Perú: “Hace una década, el 80% se concentraba en dos variedades (Biloxi y Rocío). Hoy el país cultiva alrededor de 65. Ventura lideró superficie, seguida por Biloxi, Sekoya Pop, Rocío, Mágica, Atlasblue, Emerald, Rosita, Sekoya Beauty, Raimy, Euroka Sunrise, Madeira, entre otras. La velocidad de recambio muestra la exigencia del mercado”.
Calidad que provoca “recompra”
“Para sostener el consumo, la experiencia debe ser superadora cada vez”, enfatiza. El objetivo es que, al ver la bandeja en el retail, el consumidor quiera repetir. Ahí entran variables sensoriales medibles (brix, acidez, firmeza), pero también la consistencia de esa experiencia lote a lote.
El negocio migró del avión al barco por costos y huella ambiental, y la vida poscosecha pasó a ser crítica. “Chile leyó a tiempo ese cambio e implementó una clasificación varietal para promover las que llegan con mejor condición.
En 2024/25, el 75% de los embarques fueron variedades recomendadas (Grupo 1) y las no recomendadas cayeron a menos del 3%”, destaca Ernst. “Esta política mejora retorno y reputación del origen”.
El clima errático ya impacta decisiones de plantación. “Perú lo vivió en 2023/24 con un invierno casi ausente por El Niño. Ventura, que aportaba un tercio de los embarques, fue de las más afectadas por falta de frío; en 2025/26 su participación bajó a 22%. La selección varietal debe contemplar estos shocks”.
Patentes, costos y el mito del precio por variedad
Ernst explica que al mirar los números completos: “Las variedades patentadas implican un desembolso inicial relevante y, en ocasiones, mayor incertidumbre productiva y comercial. Con márgenes presionados por precios bajos, la decisión debe sustentarse en productividad, calidad y poscosecha. Ojo con las expectativas: en EEUU. y Europa casi no hay diferenciación de precio por variedad; manda la calidad. China es la excepción, donde sí se observa un diferencial varietal”.
“El aumento de oferta genera saturación en picos: en el hemisferio norte, julio; en el sur, octubre–noviembre (Perú) y enero (Chile). Para evitar semanas de mínimo precio, hay que mover ventanas: elegir zonas con ciclos distintos, ajustar podas, y combinar variedades tempranas y tardías”, aconseja.
Otra variable estratégica es la plasticidad de cosecha: “Una genética que permita concentrar cuando conviene o extender cuando el mercado lo pide”.
“La recolección manual es uno de los grandes determinantes de competitividad regional”, afirma Ernst. Los costos laborales difieren notablemente entre países —y tras la pandemia es más difícil conseguir cuadrillas—, por lo que crece el interés en automatizar o facilitar la cosecha. “La genética puede favorecer o dificultar la cosecha mecánica; hay que incorporarlo al pliego de selección”.
Claves operativas para la campaña según Ernst
- Portafolio varietal con foco en calidad sensorial + poscosecha + resiliencia climática.
- Logística marítima optimizada y protocolos de frío para asegurar condición.
- Estrategia de ventanas: zonas, podas y mix temprano–tardío para eludir saturaciones.
- Evaluación económica de patentes más allá del “nombre”: productividad, reputación y retorno real.
- Plan de cosecha: costos, dotación y, donde aplique, mecanización gradual.
“Estamos ante una campaña desafiante — concluye Betina Ernst —. El arándano seguirá creciendo si cada bandeja cumple la promesa: sabor, textura y firmeza que inviten a repetir. El resto — genética, poscosecha, ventanas y costos — es la ingeniería para que eso ocurra, todos los días.”


