Agronegocios
3 de octubre de 2025 | 07:15Frutos secos salen al rescate: nueces y avellanas elevan el valor exportado pese al ajuste de precios en fruta fresca
Con US$ 949 millones FOB y un crecimiento del 50% en valor, los frutos secos fueron el motor del cierre 2024/25. Nueces mejoró sus precios (hasta US$ 8,17/kg sin cáscara) y avellanas casi duplicó retornos. El desafío para la fruta fresca: recuperar precio por kilo.
En un año donde el volumen en fruta fresca creció con fuerza pero el precio retrocedió, la categoría de frutos secos sostuvo el ritmo exportador chileno. Según el boletín de septiembre de ODEPA, los secos representaron el 14,3% del valor total con US$ 949 millones FOB (+50% interanual; +13% en volumen), apoyados por mejores precios internacionales y una demanda firme en segmentos de valor.
Las nueces aportaron US$ 518 millones (+33%), con alzas de 41% en el precio sin cáscara (de US$ 5,79/kg a US$ 8,17/kg) y mejoras también con cáscara (de US$ 2,57/kg a US$ 3,37/kg).
Las avellanas sumaron US$ 365,3 millones (+87,6%), con producto sin cáscara concentrando el 93% del valor y un precio promedio que subió a US$ 9,99/kg.
En paralelo, la fruta fresca terminó el ciclo con US$ 6.650 millones FOB (70,4% del total), una baja de 5,6% pese al salto de 18,4% en volumen exportado. Detrás de ese contraste se mezcla la normalización post-boom en algunas especies y la presión competitiva en destinos claves.
Las cerezas mantuvieron el liderazgo en valor con US$ 2.890 millones y 625.300 toneladas (+51%), pero con un precio medio que cayó 37% a US$ 4,63/kg, recortando –5,1% en valor.
Uva de mesa cerró en US$ 937,5 millones con 557 mil toneladas (+5,5%), pero –30,9% en valor por una caída de 34,5% en su precio unitario. Manzanas y ciruelas mostraron retrocesos acotados en retorno unitario (–0,8%), sugiriendo que gestión de categoría y programas por variedad/calibre marcan diferencias en el PPU final.
Para productores y exportadores, en el cierre 2024/25 se puede vislumbrar la necesidad de: i) comprender el ciclo de precios y ajustar timing y mix para sostener márgenes; ii) acelerar eficiencias de poscosecha y logística para defender calidad en destino cuando el precio flaquea; y iii) diversificar con procesados y secos cuando la curva de precio en fresco se empina a la baja. La cifra global —US$ 9.460 millones FOB (+1,1%) — valida que el portafolio frutícola chileno tiene amortiguadores, pero también que el precio por kilo vuelve a ser el gran examen de 2025/26.
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