Agronegocios
12 de diciembre de 2025 | 06:40Récord en comercio exterior: alimentos y fruticultura empujan la diversificación de las exportaciones chilenas
El informe mensual de comercio exterior de SUBREI confirma el buen momento: cerezas que casi triplican sus envíos, berries congelados en expansión y alimentos orgánicos con alzas de dos dígitos. El desafío ahora es capitalizar este ciclo en inversión, valor agregado y desarrollo.
El comercio exterior chileno encadenó quince meses consecutivos de crecimiento y volvió a instalarse como uno de los principales motores de la economía. A noviembre de 2025, las exportaciones del país alcanzaron los US$ 95.719 millones, un aumento de 6,8% respecto de igual periodo de 2024, mientras que solo en noviembre el intercambio comercial sumó US$ 15.594 millones, 4,2% más que en el mismo mes del año anterior.
Según el Informe Comercial Mensual elaborado por la Dirección de Estudios de la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (SUBREI), con datos del Banco Central y del Servicio Nacional de Aduanas, se trata de cifras récord tanto para las exportaciones tradicionales como para las no tradicionales.
La subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Claudia Sanhueza, subrayó que este desempeño confirma que la política económico-comercial, sumada al empuje del sector privado, se ha transformado en un pilar de la diversificación de las exportaciones, la inversión en bienes de capital y la estabilidad económica del país.
Fruticultura: un arranque de temporada con números azules
En este escenario, la agricultura y la fruticultura vuelven a destacar. SUBREI detalla que el sector frutícola inició la temporada estival con envíos por US$ 518 millones en noviembre de 2025. Dentro de ese monto, las cerezas frescas dieron el puntapié inicial a la campaña con embarques por US$ 300 millones, prácticamente triplicando los envíos de noviembre de 2024, que habían alcanzado US$ 106 millones. A su vez, los arándanos frescos marcaron retornos por US$ 12,08 millones en el mes, con un incremento de 60% frente a igual periodo del año anterior.
Estos números no solo confirman el peso estructural de las cerezas en la canasta frutícola chilena, especialmente en mercados de Asia, sino que también evidencian el reposicionamiento de los arándanos después de varias temporadas desafiantes por clima, competencia y logística.
Industria de alimentos en máximos históricos
El informe también destaca a la industria de alimentos, que entre enero y noviembre de 2025 acumuló retornos por US$ 12.543 millones, lo que supone un aumento de 6,9% respecto del mismo periodo de 2024 y el nivel más alto para un lapso similar desde que existen registros.
Este crecimiento se sostiene en una canasta diversa donde conviven productos del mar y agroindustria: salmónidos, jibias congeladas, arándanos congelados, jurel congelado, ciruelas deshidratadas, leche en polvo, carne de pollo congelada, jugo de manzana y jugo de uva, entre otros.
Para el mundo rural, esto se traduce en mayor demanda por fruta de industria, mayor presión por calidad y, en muchos casos, contratos de largo plazo con plantas procesadoras y exportadoras.
Orgánicos y no tradicionales: la nueva frontera de valor
Una de las tendencias más nítidas del informe es la expansión de los alimentos orgánicos, que totalizaron envíos por US$ 368 millones entre enero y noviembre, con un alza de 19,5% respecto de igual periodo de 2024. El impulso proviene, en gran medida, de los berries congelados (arándanos, frambuesas, moras y frutillas), además de vinos rosados, vino Chardonnay embotellado y nueces.
En paralelo, las exportaciones de bienes no tradicionales sumaron US$ 41.997 millones, con un incremento de 6,4%, lideradas por productos como avellanas, salmónidos, yodo, nueces, paltas frescas, jurel congelado, jibias, pechuga de ave congelada y arándanos congelados (convencionales y orgánicos).
Para el agro, este segmento es clave: son rubros que combinan sofisticación comercial, exigencias de inocuidad y trazabilidad, y una huella territorial extendida a diversas regiones.

Oportunidades y desafíos
“Estas tendencias confirman que el mercado global está dispuesto a pagar por fruta fresca de alta calidad, productos procesados con valor agregado y alimentos que cumplan con estándares ambientales y sociales crecientes. Sin embargo, el desafío va más allá de aprovechar un buen ciclo de precios. El sector debe enfrentar restricciones de mano de obra, costos logísticos, variabilidad climática y crecientes exigencias de sostenibilidad en los principales destinos. Invertir en tecnología en campo y postcosecha, reforzar la coordinación público-privada y diversificar mercados serán piezas clave para que estos quince meses de alzas se traduzcan en una expansión más estable para el mundo rural chileno”, señala la ingeniera agrónoma, Constanza Carmach, actualmente trabajando en calidad de cerezas en la zona central de Chile.
Como resumen dice también la subsecretaria Sanhueza, con más de 8.400 empresas exportando y cifras récord en bienes y servicios, el comercio exterior es hoy “una plataforma clave para la generación de empleo, inversión y desarrollo regional”, una plataforma que, una vez más, tiene al agro y la fruticultura en primera línea. D


