Agronegocios
28 de enero de 2026 | 06:40Ciruela y durazno mendocinos aceleran el “protocolo China” y miran nuevos aranceles con Mercosur–UE
En San Rafael, ProMendoza y referentes del clúster repasaron el estado del acceso para fruta fresca y seca, mientras el acuerdo birregional reordena el tablero comercial.
Mendoza volvió a poner la apertura de mercados en el centro de su agenda frutícola. En una reunión realizada recientemente en la Cámara de Comercio de San Rafael, la vicegobernadora Hebe Casado y la presidenta de la Unidad ProMendoza, Patricia Giménez, se sentaron con empresarios del sector productivo y exportador del Sur mendocino para revisar dos frentes que hoy condicionan la competitividad regional: el avance del protocolo fitosanitario que habilitaría exportar fruta de carozo fresca a China y el nuevo escenario que abre el acuerdo Mercosur–Unión Europea.
Giménez explicó que el sector ya venía impulsando desde hace al menos un año, una ruta sanitaria que tomó velocidad con la visita de técnicos chinos a la Argentina, un hito que dejó “encaminado” el protocolo. La funcionaria sostuvo que, una vez firmado, el instrumento quedaría aprobado para todo el país, ampliando la base de oferta exportable y abriendo oportunidades concretas para ciruela y durazno.
La visita técnica, en los hechos, fue una inspección en terreno de zonas productivas y de empaque, en línea con el proceso que encabeza el Estado nacional para destrabar el acceso sanitario. Según informó el Gobierno argentino, la delegación del organismo fitosanitario chino recorrió las principales áreas productoras como parte del trabajo para habilitar la exportación de frutas de carozo.

En Mendoza, el operativo también tuvo un componente clave de “capacidad de sistema”. El Iscamen comunicó que el trabajo articulado con Senasa y el sector privado permitió mostrar a la delegación extranjera la capacidad técnica y operativa provincial en sanidad vegetal, con foco en ciruelas y duraznos, dos productos emblema del Sur.
La apertura no es solo una firma, es un cambio de escala. Casado remarcó que la ciruela es el “caballito de batalla” del Sur mendocino y que el mercado se mueve con impulso privado, pero requiere acompañamiento sostenido del Estado para traducir la habilitación sanitaria en negocios reales.
Lo anterior fue compartido por el Clúster de la Ciruela y el Comité de Exportadores de Ciruelas (CECIM). Su presidente, Lucio Álvarez, señaló que la aprobación de protocolos, tanto para fruta fresca como para fruta seca, es determinante para la economía regional y que el de fruta seca estaba “prácticamente a la firma”, tras una visita que dejó buena impresión en la comitiva.
En paralelo, el encuentro sumó un componente geopolítico-comercial. Los participantes analizaron el impacto que podría tener el acuerdo Mercosur–Unión Europea, presentado como un vector de mayor previsibilidad y competitividad para las economías regionales.
En los últimos días, el Consejo de la UE explicó que el 9 de enero de 2026 dio luz verde a la firma y que el 17 de enero se realizó una ceremonia de firma en Paraguay, un paso que reconfigura expectativas arancelarias y de acceso, aunque el proceso de implementación y ratificación sigue siendo un tema a mirar de cerca.
Para productores y exportadores, la señal que deja la agenda mendocina es doble: si el “protocolo China” se termina de cerrar, el desafío pasa a ser comercial —armar programas, logística y consistencia de calidad—, mientras el nuevo mapa Mercosur–UE puede cambiar condiciones de competencia y oportunidades en destinos de alto valor.
La reunión en San Rafael funcionó como punto de control: estado de situación sanitario, lectura de mercados y una consigna compartida por la mesa exportadora del Sur, convertir apertura en ventas.


