Agronegocios
6 de enero de 2026 | 06:30Frutas: Alto costos en Pudahuel empujarían embarques aéreos vía Ezeiza en plena temporada
La IATA y gremios exportadores advierten que nuevos cobros y restricciones de capacidad en el Aeropuerto de Santiago están encareciendo la operación de perecibles, pudiendo llevar parte de la fruta a embarcarse desde Ezeiza (Argentina).
La competitividad de la fruta fresca chilena en mercados premium —donde la velocidad de entrega y la condición mandan— enfrenta un nuevo foco de tensión: el costo y la capacidad de la carga aérea en el Aeropuerto Arturo Merino Benítez (Santiago).
La IATA advirtió que el terminal está perdiendo terreno frente a alternativas regionales como Ezeiza (Buenos Aires), escenario que ya se traduciría en desvíos logísticos para exportaciones sensibles al tiempo, incluyendo cerezas y otras frutas frescas.
Según el vicepresidente regional de IATA, Peter Cerdá, el problema no se limita al flujo de pasajeros: los aeropuertos son piezas críticas de la cadena global de suministro.
En ese marco, el alza de costos y la menor holgura de infraestructura en Santiago empujan a que cargas que antes salían desde Chile busquen rutas “más económicas” vía Argentina.
¿Por qué importa a la fruticultura?
Para la industria frutícola, el transporte aéreo es un “seguro” para ventanas comerciales, reposición rápida y destinos donde la calidad a arribo sostiene el precio. Frutas de Chile ha reportado que, en lo que va de la temporada 2024–2025, se enviaron casi 34 mil toneladas de fruta fresca por vía aérea, con un 63% destinado a Asia y 30% a Estados Unidos.
En cerezas, más de 626 mil toneladas exportadas en 2024–2025, más de 20 mil se movieron por carga aérea.
El diagnóstico se refuerza con lo planteado por actores del ecosistema aeroportuario. La gerenta general de IATA en Chile, Helen Kouyoumdjian, sostuvo que al analizar la competitividad regional “se empezaron a dar cuenta” de aumentos importantes en los costos de carga aérea.
Desde Achila, su gerente general Eduardo Hardenssen apuntó a nuevos cobros asociados a la operación en plataforma —incluyendo arriendo de equipamiento— como un factor que termina encareciendo la exportación.
En paralelo, el presidente de SalmonChile, Arturo Clément, afirmó que Pudahuel sería “probablemente uno de los más caros de Latinoamérica”, y que en temporada alta —particularmente de fruta fresca, especialmente cerezas— la capacidad puede coparse, obligando a algunos exportadores a transportar carga en camiones a Buenos Aires para embarcar desde Ezeiza.
Monitoreo y decisiones para próximas campañas
En Chile, el gremio de exportadores frutícolas de Chile ha declarado a la prensa, en que las posibles alzas de costos/tarifas, es un punto “para monitorear” por su potencial efecto en decisiones logísticas futuras (capacidad, costos y operación).
Con la estacionalidad como telón de fondo, el mercado de carga aérea también muestra cómo la fruta chilena mueve la aguja: un análisis de WorldACD citado por Agenda Logística indicó que, al término de la temporada de exportaciones aéreas de cerezas desde Chile, se observaron ajustes en tarifas spot para la región.
En un contexto donde Chile movilizó 477.100 toneladas de carga aérea en 2023 (todos los productos), la discusión por costos y capacidad en el principal hub del país vuelve a instalar una pregunta estratégica para la fruticultura: ¿cómo asegurar una salida aérea competitiva cuando el valor se juega en horas y en grados?


