Agronegocios
24 de febrero de 2026 | 06:06Exportaciones de aguacate en pausa: USDA detiene supervisión y APEAM llama a parar actividades
El freno preventivo impacta a miles de productores y decenas de empacadoras, en un escenario de bloqueos y riesgos logísticos en rutas claves.
La industria del aguacate en Michoacán amaneció este lunes 23 de febrero 2026, con una interrupción total de sus operaciones vinculadas a la exportación, luego de que la APEAM notificara a sus asociados que personal del USDA no se presentaría a laborar en la supervisión del aguacate destinado a Estados Unidos.
La señal es crítica para el comercio exterior del sector: sin la presencia de inspectores, la fruta no puede avanzar con normalidad por la cadena de liberación sanitaria y logística para exportación.
De acuerdo con lo reportado, la decisión arrastró al resto del engranaje productivo. Se detuvieron las cuadrillas de cortadores, jornaleros, camiones de corte y personal de empaque, en una suspensión “hasta nuevo aviso”, mientras las autoridades estatales mantenían una alerta asociada a hechos violentos, bloqueos y quema de vehículos en carreteras del estado.
Para productores y exportadores, el impacto inmediato se traduce en cosecha postergada, reprogramación de turnos en packing y presión adicional sobre ventanas de embarque, especialmente para fruta comprometida con programas y contratos de entrega.
La APEAM dimensionó el alcance al señalar que agrupa a 35.580 productores y 92 empacadoras, con una alta concentración operativa en Uruapan y otros municipios de Michoacán, aunque con presencia también en otros estados.
El freno no solo compromete la cosecha del día: también tensiona la logística de abastecimiento de empacadoras, la disponibilidad de transporte hacia puntos de salida y el cumplimiento de inspecciones en sitio, que suelen ser un eslabón determinante para la continuidad exportadora.
El trasfondo de la crisis de seguridad se conectó, en la cobertura nacional e internacional, con una escalada de retaliaciones y bloqueos posterior a un operativo contra el líder del CJNG, Nemesio Oseguera Cervantes, ocurrido el domingo 22 de febrero.
La ola de violencia y bloqueos tuvo efectos directos en movilidad, rutas y condiciones de trabajo en el occidente del país, incluyendo Michoacán, con un efecto dominó sobre industrias intensivas en transporte y personal en terreno, como la del aguacate.
Para el negocio agroexportador, el episodio vuelve a poner en primer plano un punto estructural: la inspección y el resguardo del personal que participa en los programas de exportación puede detener el flujo comercial en cuestión de horas. Ya en años recientes, Estados Unidos había pausado inspecciones y/o exportaciones desde Michoacán por incidentes de seguridad que involucraron a inspectores, con reanudaciones condicionadas a garantías adicionales.
A nivel de mercado, analistas del comercio de frutas frescas advirtieron que una paralización de inspecciones y packing, aunque sea breve, puede tensionar el abastecimiento hacia Estados Unidos y generar reacomodos de oferta, sobre todo si coincide con semanas de alta demanda o con calendarios de promoción en retail.
En paralelo, las empresas exportadoras quedan obligadas a ajustar programación de cosecha, turnos de proceso, consolidación de carga y slots logísticos, con costos que crecen rápidamente mientras la fruta espera.


