Agronegocios
12 de marzo de 2026 | 06:45Fruta chilena y su nuevo mapa comercial: Subrei en su cierre de gestión destacó avances en mercados y barreras no arancelarias
Claudia Sanhueza, la Subrei relevó hitos para la fruticultura como el Systems Approach para la uva, las negociaciones con India y una mayor articulación público-privada para sostener competitividad exportadora.
La fruta chilena enfrenta un escenario internacional cada vez más exigente. A la presión por diversificar destinos se suman nuevas regulaciones, trabas sanitarias y tensiones comerciales que obligan a la agroexportación a moverse con mayor rapidez y coordinación.
En ese contexto, la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei) destacó que, al cierre de la gestión de Claudia Sanhueza, uno de los principales ejes fue reforzar la apertura de mercados y el trabajo público-privado para sostener la competitividad de la fruticultura chilena.
De acuerdo con la autoridad, Chile ya cuenta con una base sólida en materia arancelaria gracias a su red de acuerdos comerciales, pero hoy el foco está puesto en otro frente: las barreras no arancelarias. Se trata de obstáculos sanitarios, técnicos y administrativos que afectan directamente la operación de los exportadores y que, en muchos casos, terminan incidiendo en costos, tiempos y capacidad de acceso real a los mercados. Bajo esa lógica, la Subrei buscó articular la política comercial con el desarrollo productivo, en coordinación con el sector privado, otros servicios públicos y las regiones, a través de las Mesas Comex.
Entre los hitos más relevantes para la fruta chilena, Sanhueza destacó el acuerdo con Estados Unidos para implementar el Systems Approach en la uva de mesa, una negociación que tomó más de dos décadas. Este mecanismo permite exportar desde regiones del norte y centro del país sin fumigación obligatoria, lo que representa una mejora concreta en competitividad frente a otros proveedores del hemisferio sur.
La autoridad reconoció que la operación del sistema se encuentra actualmente paralizada por un requerimiento judicial en Estados Unidos, pero señaló que existe confianza en que la situación pueda resolverse resguardando los intereses nacionales.
La estrategia comercial también ha buscado ampliar el mapa de oportunidades para la fruta chilena. En esa línea, la subsecretaria relevó el inicio de negociaciones con India, un mercado de gran escala y fuerte potencial para los exportadores frutícolas.
A ello se suman las conversaciones para que Chile se integre a la Asociación Económica Integral Regional, bloque de Asia-Pacífico que concentra cerca de un tercio del PIB global y que, de concretarse, abriría una plataforma de acceso especialmente relevante para la oferta agroexportadora del país.
Durante el período, además, se avanzó en la modernización de acuerdos con socios estratégicos. La actualización del acuerdo con la Unión Europea, la firma de un CEPA con Emiratos Árabes Unidos y nuevos entendimientos con economías de América Latina y Asia fueron parte de una agenda orientada a ampliar las posibilidades del comercio exterior chileno en un contexto de mayor competencia global. Para el sector frutícola, ese tipo de avances no solo diversifica destinos, sino que también reduce riesgos en momentos de alta incertidumbre internacional. Esta última frase es una inferencia editorial basada en los mercados y acuerdos mencionados en la nota original.
Otro elemento subrayado por la autoridad fue la capacidad de reacción institucional frente a contingencias comerciales. Sanhueza afirmó que la institucionalidad se ha fortalecido para enfrentar escenarios complejos, incluyendo el monitoreo permanente y la coordinación con los sectores productivos.
En una industria donde una restricción sanitaria o una traba regulatoria puede afectar toda una temporada, la articulación entre Estado y sector privado deja de ser un complemento y pasa a ser una condición estratégica para defender mercados y sostener competitividad. La primera parte de este párrafo se basa en la nota original; la última oración es una lectura editorial sustentada en ese contexto.
En el balance final, la Subrei puso el acento en que la colaboración público-privada ha sido uno de los pilares del trabajo de Cancillería y seguirá siendo decisiva para el comercio exterior chileno.
En conclusión se mostró la relevancia de abrir mercados y que esto ya no depende solo de firmar acuerdos, sino también de resolver exigencias técnicas, anticipar riesgos y actuar coordinadamente para que la oferta chilena mantenga su posición en los destinos más competitivos del mundo.


