Agronegocios
13 de marzo de 2026 | 07:00Pera y limón sostienen la recuperación de la fruta fresca argentina en 2025
Con 770.000 t exportadas y US$ 604 millones en retornos, Argentina cerró 2025 con una mejora frente a 2024, aunque todavía lejos de sus niveles históricos; en ese escenario, la pera y el limón volvieron a concentrar cerca del 70% de los envíos, según análisis de Betina Ernst.
La exportación argentina de fruta fresca cerró 2025 con una recuperación frente a los últimos tres años, aunque todavía sin alcanzar sus niveles históricos. De acuerdo con un análisis realizado por la ingeniera agrónoma Betina Ernst, publicado por Top Info, el país exportó 770.000 toneladas por un valor de US$ 604 millones, lo que representa un alza de 7% en volumen respecto de 2024 y de 13% en valor frente al mismo período.
El informe destaca que, pese a esta mejora, la recuperación sigue siendo parcial. Ernst advierte que la fruticultura argentina continúa enfrentando problemas estructurales de competitividad, entre ellos una alta carga impositiva, infraestructura deficiente, costos logísticos elevados y la falta de avances en materia laboral y de comercio exterior. A su juicio, estos factores siguen limitando el desarrollo exportador de varias economías regionales.
En ese escenario, la pera y el limón volvieron a consolidarse como las dos grandes columnas del comercio frutícola argentino. Según el análisis de Top Info, ambas especies explican desde hace años cerca del 70% de las exportaciones de fruta fresca del país. En el caso de la pera, los envíos alcanzaron las 336.000 toneladas, un volumen similar al de 2024, con Latinoamérica como principal destino y con Brasil como mercado más relevante. También se mantuvieron embarques hacia Estados Unidos, Rusia y la Unión Europea.
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El limón, en tanto, mostró una recuperación parcial tras la fuerte caída de 2024. Durante 2025, Argentina exportó 217.000 toneladas, un aumento de 27% interanual, aunque todavía por debajo de los máximos históricos de 250.000 toneladas. Europa volvió a concentrar la mayor parte de los envíos, con un 46% del total, seguida por Europa del Este, mientras que Estados Unidos redujo sus compras frente a los volúmenes récord observados en 2023 y 2024.
El relevamiento también muestra señales de mejora en otras especies. La manzana volvió a superar las 90.000 toneladas exportadas, tras tres campañas en torno a las 70.000, con Brasil como principal mercado. Las naranjas también recuperaron terreno y llegaron a 91.500 toneladas, con una fuerte presencia en Latinoamérica y una participación estable de Europa. En contraste, las mandarinas tuvieron una temporada más débil por efectos climáticos, mientras que la cereza redujo sus envíos a 5.800 toneladas, por debajo de las 8.700 del año anterior.
Más allá de los números, el análisis de Betina Ernst plantea que la pera y el limón logran sostener su protagonismo internacional porque combinan escala, calidad y condiciones de producción favorables en Argentina. Para el resto de las frutas, en cambio, el desafío sigue siendo transformar calidad en competitividad exportadora en un contexto económico que todavía impone límites al crecimiento.


