Agronegocios
27 de marzo de 2026 | 07:00Puertos españoles: redoblan apuesta por carga hortofrutícola y oferta para fruta fresca
Valencia, Algeciras, Cartagena y Málaga figuran entre los enclaves que están reforzando infraestructura, servicios reefer y capacidad operativa, en una señal que también interesa a los exportadores frutícolas de América Latina.
Aunque el tráfico de frutas y verduras en los puertos españoles retrocedió en 2025, el sistema portuario del país no está respondiendo con cautela, sino con más inversión, especialización y despliegue comercial. La lectura que deja el especial de Cadena de Suministro es clara: España quiere seguir consolidándose como una de las grandes plataformas logísticas de Europa para el movimiento de productos frescos, apoyándose en su posición geográfica, su conectividad internacional y una red portuaria cada vez más adaptada a las exigencias del negocio hortofrutícola.
En 2025, los puertos españoles movieron más de 10,25 millones de toneladas de productos hortofrutícolas, una cifra inferior a la de 2024. Sin embargo, el sistema sigue exhibiendo una base estructural muy potente: casi 100 millones de metros cuadrados de superficie terrestre y áreas de depósito, cerca de 2 millones de metros cúbicos de capacidad frigorífica, más de 390.000 metros lineales de atraque, conexiones reefer, puestos de control fronterizo reforzados, servicios fitosanitarios y soluciones logísticas especializadas para carga perecedera. A ello se suma una agenda de descarbonización que incluye nuevos combustibles, energías renovables, conexiones eléctricas a buques atracados y mejoras de eficiencia energética en infraestructura logística y frigorífica.
Fruit Logistica como vitrina de la estrategia española
Parte importante de esta ofensiva se mostró en Fruit Logistica, realizada en Berlín entre el 4 y el 6 de febrero, donde Puertos del Estado participó junto a doce autoridades portuarias: Almería, Algeciras, Alicante, Barcelona, Bilbao, Cartagena, Castellón, Huelva, Las Palmas, Málaga, Motril y Valencia. El objetivo fue posicionar a España como una opción preferente para el tráfico de productos frescos en el corazón de Europa, aprovechando la fortaleza del sector primario del país y su papel como gran proveedor hortofrutícola del continente.
Para los exportadores frutícolas, esta señal tiene una lectura concreta. En un mercado donde la logística pesa tanto como la producción, los puertos españoles no solo compiten por volumen, sino por rapidez de inspección, capacidad de frío, menor congestión, conectividad multimodal y trazabilidad, variables críticas cuando se trata de fruta fresca, refrigerada o congelada. Esa es la base de la estrategia que hoy están reforzando varios enclaves del país.
Valencia: conectividad global y músculo reefer
Valencia aparece como uno de los grandes referentes de esta apuesta. El puerto destacó en Berlín su conectividad internacional, con 92 servicios regulares y enlaces con más de 1.000 puertos en el mundo. Su estrategia se apoya en mejoras de instalaciones, servicios diferenciales y multimodalidad, con un foco claro en la logística para perecederos, un segmento esencial para muchas industrias españolas que exportan frutas y hortalizas a los cinco continentes.
Cada año, por los muelles valencianos entran y salen en torno a tres millones de toneladas promedio de pescados, productos cárnicos y carga hortofrutícola, especialmente frutas, cítricos, hortalizas y tubérculos. Esa operación se sostiene también en una robusta dotación de conexiones reefer: 1.500 en CSP Iberian, 750 en APM y 1.000 en MSC Terminal. A ello se suma un almacén de Agro Merchants Group con 16.000 m² dedicados exclusivamente a logística refrigerada y un Puesto de Control Fronterizo de 17.000 m² donde, a través de la Marca de Garantía, se busca revisar contenedores en menos de 45 minutos. También cuenta con el puesto de control fronterizo del Puerto de Sagunto, en un contexto de creciente demanda.
Algeciras: digitalización y control fronterizo para acelerar la entrada de frescos
Algeciras, en tanto, está empujando una línea de trabajo especialmente atractiva para el comercio internacional de productos frescos: la interoperabilidad digital. La autoridad portuaria presentó un proyecto entre la Plataforma Digital de Comercio Centroamericana y el Port Community System del Puerto de Algeciras, desarrollado junto a Costa Rica, la Unión Europea y la Secretaría de Integración Económica Centroamericana. El objetivo es impulsar el comercio birregional de productos frescos entre España y Centroamérica mediante el intercambio digital de certificados sanitarios y documentos aduaneros.
La importancia de esa iniciativa radica en que permitirá adelantar la evaluación documental de la inspección de mercancías, reduciendo tiempos de espera y aumentando la fiabilidad y la eficiencia en la entrada de productos a la Unión Europea a través de Algeciras. En paralelo, el puerto invertirá este 2026 unos 17 millones de euros para ampliar su Puesto de Control Fronterizo, especialmente en el área destinada a inspección vegetal. Para exportadores latinoamericanos de fruta, eso apunta directamente a dos temas sensibles: menos burocracia operativa y más velocidad en frontera.
Cartagena: una plataforma cada vez más especializada para perecederos
Cartagena también está reforzando su posicionamiento como nodo estratégico para la logística hortofrutícola del sureste español y del Mediterráneo occidental. Su trabajo coordinado con exportadores de la Región de Murcia, operadores logísticos, asociaciones sectoriales y administraciones busca ofrecer soluciones que permitan ganar competitividad y abrir mercados a través de líneas directas, conexiones feeder, amplia capacidad operativa y menor congestión que otros grandes puertos mediterráneos.
Uno de sus activos más importantes es la Terminal Hortofrutícola, con un muelle de 405 metros de atraque, 11,25 metros de calado, grúas con capacidad entre 6 y 30 toneladas y espacio para tráfico rodado. A ello se suman distintos almacenes frigoríficos dedicados exclusivamente a perecederos, con superficies de 24.000, 10.500 y 7.500 m², y capacidad de cámaras para 10.000 pallets. Además, su nuevo Puesto de Control Fronterizo triplica la capacidad de inspección hortofrutícola, reduce esperas y mejora seguridad y trazabilidad, al pasar de cuatro a catorce puertas de inspección, junto con una ampliación de plantilla.
El puerto también reforzó su conectividad internacional con nuevos servicios marítimos regulares, entre ellos un servicio semanal con África Occidental, y avanza en la futura conexión ferroviaria que enlazará Cartagena con Madrid, el Corredor Mediterráneo y los principales mercados europeos. Para un medio de exportaciones frutícolas, este punto es especialmente relevante: menos congestión, mayor especialización y futura salida ferroviaria mejoran la competitividad integral del corredor logístico.
Málaga: fuerte alza en reefers y más vínculos con América Latina
Málaga se está moviendo con fuerza para ganar espacio en el negocio de perecederos del sur de Europa. En 2025, el puerto movilizó 4.300 unidades reefer, frente a 3.027 en 2024, lo que supuso un crecimiento superior al 40%. Esa expansión vino acompañada de un aumento de slots en servicios marítimos con origen en Perú, Ecuador, Colombia y Costa Rica, una señal especialmente significativa para la oferta frutícola latinoamericana que entra a Europa por vía marítima.
A la vez, el puerto estudia el desarrollo de una línea con Tánger para ampliar su conexión con el norte de África y consolidarse como alternativa para operadores logísticos. También está ampliando vías de entrada y salida a la terminal de contenedores, licitando una nueva nave frigorífica para atender el crecimiento de los servicios logísticos ligados a importación y exportación hortofrutícola, impulsando un nuevo Punto de Control Fronterizo para agilizar controles sanitarios y fitosanitarios, y desarrollando un nuevo muelle con temperatura controlada para mercancía perecedera. Además, la importación de cítricos por Málaga se encuentra en trámite de autorización.
Lo que esta apuesta significa para el negocio hortofrutícola
Más allá del detalle por puerto, la señal de fondo es que España no quiere perder protagonismo en una cadena donde la logística de frescos exige cada vez más especialización. El país llega a este esfuerzo con una base comercial potente: en 2025 exportó frutas, hortalizas y legumbres por 25.999,2 millones de euros, un 5,7% más que en 2024, e importó este tipo de productos por 9.795 millones de euros, un 11,3% más interanual. La balanza comercial del segmento cerró con un saldo positivo de 16.204,2 millones de euros, un 2,6% más que el año anterior.
Para el sector agrofrutícola, esto confirma que los puertos españoles están dejando de ser solo puntos de paso para convertirse en plataformas cada vez más especializadas en frío, trazabilidad, inspección y conectividad. Y para los exportadores frutícolas de América Latina, la lectura también es clara: España se está preparando para captar más carga perecedera con infraestructura, procesos y servicios que buscan reducir tiempos, mejorar condición de arribo y fortalecer acceso al mercado europeo.


