Noticias Agrícolas
5 de agosto de 2025 | 09:23Fitosanidad: Se extiende plazo para nueva regulación de material ornamental importado
La Resolución N°5.042 se aplicará desde abril de 2027, otorgando un plazo adicional de adaptación al sector y permitiendo una implementación técnica más eficiente sin comprometer la protección fitosanitaria nacional.
Tras la publicación de la Resolución N°5.042, que establece los requisitos de importación para estructuras subterráneas de reproducción vegetativa de especies ornamentales, el Servicio Agrícola y Ganadero, SAG, resolvió aplazar su entrada en vigencia por un año, hasta abril de 2027 como fecha de entrada en vigencia, otorgando un año adicional de adaptación al sector y así facilitar una adecuada implementación sin comprometer el objetivo principal de la norma en cuanto a modernizar los requisitos fitosanitarios que tenían más de 20 años de antigüedad y no reflejaban las actuales condiciones de riesgo ni las exigencias del comercio internacional. Esta actualización busca proteger al país de plagas ausentes que podrían poner en grave riesgo la sanidad vegetal y la seguridad alimentaria de Chile.
La nueva resolución, cuya entrada en vigencia estaba prevista para 2026, se fundamenta en los principios de la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF), en particular en las Normas Internacionales para Medidas Fitosanitarias (NIMF), y en los Análisis de Riesgo de Plagas (ARP) elaborados por los equipos técnicos especializados del SAG.
El proceso de modificación se desarrolló durante más de cuatro años, desde el inicio de los Análisis de Riesgo de Plagas, e incluyó consultas públicas nacionales e internacionales (a través de la Organización Mundial del Comercio, OMC), la primera iniciada en abril de 2022 y la segunda en agosto de 2024. También contempló reuniones con gremios, prospecciones en terreno y revisiones técnicas que derivaron en ajustes significativos a la propuesta inicial: se eliminaron varias plagas del listado, se flexibilizaron ciertas exigencias y se incorporó la posibilidad de aplicar medidas equivalentes, siempre que sean debidamente justificadas por las Organizaciones Nacionales de Protección Fitosanitaria (ONPF) de origen.
Es oportuno mencionar que a las observaciones presentadas por los distintos actores, gran parte fueron consideradas e incorporadas en la resolución final, con el propósito de alcanzar un equilibrio entre la protección fitosanitaria del país y la viabilidad operativa del sector productivo.
Cabe señalar que la nueva resolución contempla explícitamente la posibilidad de aceptar medidas equivalentes propuestas por las ONPF de los países exportadores, como forma de adaptar los requisitos sin comprometer la seguridad fitosanitaria.
Es importante recordar que Chile ha experimentado situaciones recientes en las que el ingreso de plagas cuarentenarias ha tenido impactos relevantes en la agricultura nacional. Un caso significativo ocurrió en 2022 con la detección de Aphelenchoides fragariae, una plaga cuarentenaria ausente que afecta a cultivos de frutilla.
Como autoridad fitosanitaria, el SAG tiene la responsabilidad de actualizar periódicamente los requisitos de importación, considerando el riesgo de plagas emergentes y los avances científicos. Este compromiso constante con la sanidad vegetal ha permitido a Chile mantener un alto estándar fitosanitario reconocido a nivel mundial, lo que facilita el acceso a los mercados más exigentes y protege la seguridad alimentaria del país.
Gremio de floricultores alerta: “Miles de familias podrían dejar el rubro”
La Asociación de Importadores de Bulbos y Floricultores (Asiflo) critica que la resolución del SAG sobre estructuras ornamentales subterráneas no consideró el efecto socioeconómico en pequeños productores del Valle de Longotoma y otras zonas florícolas del país.
Ya que la reciente publicación de la Resolución N°5.042 del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), modifica los requisitos fitosanitarios para la importación de estructuras subterráneas de reproducción vegetativa de especies ornamentales —como bulbos de lirios, tulipanes y gladiolos— ha generado preocupación y rechazo desde el gremio florícola.
Aunque la norma busca prevenir la entrada de plagas cuarentenarias a Chile y actualizar estándares que no se modificaban hace más de 20 años, desde la Asociación de Importadores de Bulbos y Floricultores (Asiflo) advierten que la medida puede tener un efecto devastador en miles de familias agrícolas que dependen de esta actividad.
“Más del 95% de las importaciones provienen de los Países Bajos, y ya recibimos una carta informándonos que no podrán seguir exportando a Chile bajo los nuevos requisitos”, declaró Matías Jofré, presidente de Asiflo, ha sostenido en declaraciones recientes.
Desde el SAG, en respuesta a las inquietudes del gremio, recalcaron que la resolución sí contempla mecanismos de flexibilización, como la posibilidad de que las ONPF extranjeras propongan medidas equivalentes, adaptadas a sus realidades productivas.
Según cifras de Asiflo, solo en el Valle de Longotoma, una zona clave para la floricultura nacional, más de 3.000 familias dependen directamente del cultivo de flores generadas a partir de bulbos importados. “Si no podemos entregar semillas, esas familias deberán abandonar el rubro. No estamos hablando de un tema menor”, advirtió Jofré.
El gremio presentó además un recurso de reposición formal ante el SAG, argumentando que los nuevos requisitos son “técnica y comercialmente impracticables”, y que la normativa se basa en “información científica desactualizada”, con bibliografía anterior a 2002.
También agregan que el SAG no realizó una evaluación de impacto sobre las pymes, como exige la normativa vigente, lo que, a juicio de Asiflo, invalida parcialmente el proceso técnico-administrativo que respaldó la resolución.


