Noticias Agrícolas
8 de agosto de 2025 | 06:45¿Salud o mito? España lidera un macro‑ensayo sobre consumo de vino
Universidad de Navarra coordina UNATI, un ensayo de 4 años con seguimiento a 10 000 voluntarios, que podría redefinir recomendaciones sanitarias y afectar la industria vitivinícola. Determinará si consumir vino tinto moderadamente aporta beneficios reales o no.
España lanza el ensayo clínico más ambicioso del mundo sobre el consumo moderado de vino tinto. Con 10 000 voluntarios entre 50 y 75 años y un presupuesto de 2,4 millones de €, financiado por el Consejo Europeo de Investigación, el proyecto UNATI aspira a resolver un debate clave: ¿es saludable tomar vino con moderación o es más seguro abstenerse totalmente? Este estudio, único en su envergadura y rigor metodológico, promete impactos directos tanto en salud pública como en la industria vitivinícola nacional e internacional.
Coordina el Dr. Miguel Ángel Martínez‑González (Universidad de Navarra), y cuenta con apoyo de más de 500 médicos y centros como la Universidad de Valladolid (subestudio UNATI‑Sueño). Ver más antecedentes aquí
- Grupo moderación: consumirá vino tinto (hasta 7 unidades semanales en mujeres, 14 en hombres), preferentemente con comidas.
- Grupo abstinencia: evitará todo alcohol y recibirá vinos o cervezas sin alcohol además de asesoría nutricional mediterránea
Los participantes recibirán vigilancia médica anual y asesoramientos trimestrales hasta 2028 o 2029 sobre salud cardiovascular, diabetes, cáncer, demencia, depresión y mortalidad Universidad de Navarra. Hasta julio de 2025 se han inscrito más de 6 500 voluntarios, con plazo abierto hasta junio de 2026 .
Relevancia sanitaria y económica
Este ensayo podría cambiar las pautas globales sobre el consumo de alcohol. Si los resultados respaldan efectos protectores del vino tinto sobre enfermedades crónicas, la demanda internacional podría crecer, beneficiando exportaciones, turismo enológico y políticas públicas. En cambio, si confirman daños aún con consumo moderado, regulaciones más estrictas podrían afectar significativamente a la industria vitivinícola española.
El consumo de vino por habitante ha experimentado una caída constante en la última década. Según datos de FAOSTAT, pasó de unos 21,2 litros por persona en 2020 a apenas 7,9 litros en 2023, con estimación de 7,7 litros en 2024, totalizando aproximadamente 3 490 millones de litros consumidos .
Según cifras preliminares de la OIV para 2024, España registró un consumo per cápita de 23,8 litros, situándose en torno al noveno lugar global, por detrás de Portugal (61,1 L), Italia (42,7 L) y Francia (41,5 L) .
En un contexto donde organizaciones como la OMS sostienen que no existe un nivel seguro de consumo de alcohol, el ensayo UNATI emerge como una oportunidad única para aportar evidencia robusta.
Sus resultados, esperados entre finales de 2028 y principios de 2029, podrían definir con mayor claridad si el vino tinto tiene un lugar seguro en la dieta mediterránea o si es momento de replantear su rol en la salud pública y la cultura vitivinícola.


