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13 de agosto de 2025 | 08:30Calidad como blindaje: cómo la cereza chilena enfrenta el cuello de botella logístico
El gerente comercial de Ranco Cherries, Cristian Benavente, dijo que con una ventana adelantada y congestión en semanas críticas, la industria debe redoblar estándares de postcosecha, calibre y firmeza, y ordenar flujos con programas para defender precio y prestigio de origen.
La temporada 2023-2024 de cerezas chilenas cerró con 125 millones de cajas exportadas, un salto de 50% respecto del ciclo previo. El dato marcó el tono reciente Primer Encuentro Internacional de Fruticultura en La Araucanía —donde el foco estuvo puesto en la cereza y el avellano en el sur de Chile— y en el que Cristián Benavente, gerente comercial de Ranco Cherries, puso números y urgencias a la agenda del sector.
El 91% del volumen chileno terminó en China. Benavente plantea un objetivo para 2030: que China represente 80% y “el resto del mundo” 20%. En paralelo, según su presentación, el valor exportado fuera de China fue “apenas USD 11 millones”, reflejando lo mucho que queda por construir en otros destinos.
Detrás de la cifra hay trabajo, sobre todo en EEUU y Canadá, así como en Corea, Taiwán y Vietnam, pero la base sigue siendo estrecha: en EE. UU. el crecimiento anual promedia casi 30% en cinco años, aunque desde una base todavía acotada.
Estados Unidos no es un mercado spot. Exige “programas estructurados, planificación, especificaciones y trabajo logístico fino”; ir sin programa es “perder dinero”. Además, el propio mercado norteamericano mueve hasta 60 millones de cajas de producción local: la competencia obliga a afinar oferta y calendarización.
Calendario adelantado y cuello de botella logístico
La temporada pasa se adelantó hubo cosechas antes del 10 de noviembre y picos de exportación a fines de diciembre. Resultado: en semanas 3, 4 y 5 se recibieron más de 5.000 contenedores semanales, con congestión y presión sobre precios. En China, los precios top por caja de 5 kg oscilaron entre USD 25 y 27 según semana y variedad.
Para Benavente ese “sobrelayer” logístico — concentrar demasiada fruta en pocas semanas — deja huella en el posicionamiento de marca país, lo que ayudaría sería diversificar, mejorar postcosecha y recordar que “el consumidor quiere buena fruta, no cualquier fruta”.
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Santina: la líder y calidad
El mix varietal también se mueve. Santina asoma como la variedad líder en 2025, desplazando por primera vez a Lapins (que bajaría de 230 mil a 214 mil t bajo un supuesto de 12 t/ha). Regina sigue en crecimiento. Con ese mapa, el total exportado 2025 se estima en 674.947 t (vs. 665.001 t en 2024).
Benavente proyecta además un crecimiento anual del 6% del volumen para las próximas dos temporadas, siempre bajo condiciones “normales” de producción.
La consigna es defender precio con calidad siempre, dice “La calidad siempre triunfa. Si no somos capaces de entregar buena fruta, da lo mismo el destino”, remarcó. ¿Qué significa? Calibre, firmeza, dulzor y cero defectos como estándar exportador. El mensaje atraviesa toda la presentación: no crecer a cualquier costo, sino con planificación, programas y defensa de precio.
En cuanto a nuevos destino, dijo que “Asia no China” — Corea, Taiwán, Vietnam — requiere logística aérea y marítima más expedita para ser viable a escala. La diversificación avanza, pero no es sencilla: ritmo de crecimiento sostenido, exigencias de calidad y ventanas comerciales que se ganan semana a semana.
El expositor mostró la tasa de crecimiento anual compuesto por región (sin considerar China): Norteamérica: 30,88% / Latinoamérica: 15,49% / Lejano Oriente (no China): 9,95% / Europa: 9,01% / Medio Oriente: −0,48%
Norteamérica lidera el crecimiento en cinco temporadas, Latinoamérica y Europa crecen de forma sostenida, pero desde bases más bajas, Lejano Oriente (no China) avanza moderadamente y Medio Oriente está estancado o levemente a la baja. Sí hay diversificación más allá de China y su dinamismo viene, sobre todo, de EEUU.
En relación a los productores ya sea de cualquier zona de Chile, el gerente de Ranco Cherries, reflexionó en que la industria chilena de la cereza sale de una temporada récord con deberes inmediatos: ordenar flujos para evitar sobrecapacidad en semanas críticas, blindar calidad para defender precios y construir mercados con programas firmes — en especial en EEUU — mientras se abren nuevos caminos en Asia.
Datos de conclusión de Cristian Benavente:
“Próxima temporada China debiese recibir el 90% de la Cereza de Chile (+10 MM de cajas). Con acuerdo industria se mantiene vol temporada anterior (110 MM).”
“El principal desafío de venta será el mes de Enero con fruta que no llegará al año nuevo Chino, donde será clave la calidad para activar las promociones en retail.”
“El mercado sigue pagando por Premium (Firmeza/azúcar) y por Calibre.”
“No hay razones estructurales (Volumen/Economía/Política/Etc.) para pensar que los resultados promedios de China vayan a cambiar la próxima temporada.”
“Se hace evidente el desafío de los otros mercados para la producción tardía.”
El objetivo 2030 — 80/20 entre China y el resto — marca la dirección; el cómo exige profesionalismo comercial y logístico.




