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16 de febrero de 2026 | 06:15Lamb Hass impulsa el “boom” paltero en Castellón: más rentabilidad y amenazas
Asoproa cifra en un millar los productores y alerta sobre cosechas adelantadas e importaciones de Marruecos y Perú. Con 5.000 t y 1.146 ha. el cultivo crece 10% en un año y apuesta por Lamb Hass, el sector pide más vigilancia y marca propia.
El aguacate (palta) dejó de ser una apuesta marginal para convertirse en uno de los cultivos más dinámicos del campo castellonense, en España. En la provincia, la superficie alcanza 1.146 hectáreas, con un millar de productores y una producción que ronda las 5.000 toneladas, impulsada por zonas cálidas donde las temperaturas no bajan de cero y por el trasvasije desde cítricos con menor rentabilidad.
El balance del último año marca un crecimiento cercano al 10%, aunque con mermas localizadas en parcelas de La Plana Baixa por el pedrisco del 12 de julio, según expuso Asoproa en declaraciones recogidas por Castellón al Día.
El motor varietal de esta expansión tiene nombre y calendario. Lamb Hass ya supera el 50% de la superficie de aguacate en la provincia, por su productividad y adaptación a clima y suelo, mientras Hass representa cerca del 40% por su hegemonía comercial en los mercados nacional y europeo.
El aguacate Lamb Hass es un híbrido de raza guatemalteca-mexicana, desarrollado por la Universidad de California (1996) a partir de Gwen y Thille, que se caracteriza por ser una variedad de temporada tardía (marzo-septiembre en hemisferio norte) con mayor productividad que el Hass tradicional. Presenta una forma de pera más grande, piel rugosa que se vuelve negra al madurar, y un sabor suave y cremoso.
¿Cómo arranca la temporada?
La campaña arranca en otoño con variedades tempranas como Bacon y Fuerte, toma fuerza en diciembre con Hass y llega a su máxima actividad comercial desde marzo con Lamb Hass. Este año, sin embargo, la recolección se habría adelantado varias semanas por la mayor demanda y el parón de Andalucía debido a lluvias, un factor que, en la práctica, reordena la oferta en las semanas de mayor presión comercial.
En el frente económico, el atractivo está en una combinación que seduce al agricultor: precios en origen que el sector sitúa entre 2 y 3 euros por kilo para Hass y Lamb Hass, junto a costos de producción relativamente bajos. Ese argumento —sumado a la idea de un manejo fitosanitario menos intensivo que otros frutales, al menos en esta fase de expansión— explica por qué el aguacate ha ganado terreno en la provincia en apenas un lustro.
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El crecimiento llega con “letra chica”
La lista de riesgos que hoy inquieta al productor es por los robos en campo, la necesidad de estabilizar productividad en un cultivo con vecería, y la competencia de importaciones de terceros países que presionan la ventana comercial. En materia de robos, el problema escaló lo suficiente como para movilizar a organizaciones agrarias que piden intensificar controles no solo en huertos, sino también en centros de recepción y puntos de venta donde podría terminar mercancía sustraída.
A la vez, la competencia exterior se concentra en dos tramos críticos del calendario. Desde la óptica sectorial, Marruecos compite con fuerza en la primera parte de campaña, especialmente en la ventana de Hass, mientras Perú presiona el tramo final tras Lamb Hass. Frente a esa realidad, el sector trabaja en diferenciarse con una marca de calidad de “aguacate valenciano”, actualmente en proceso de renovación de imagen y búsqueda de acuerdos con operadores y distribución para consolidar sus primeros pasos.
Con Hass en plena maduración, las organizaciones han pedido no adelantar la recolección de Lamb Hass hasta alcanzar el momento óptimo, debido a que el porcentaje de materia seca en muchas zonas aún sería bajo, lo que puede defraudar al consumidor y enfriar ventas el resto de la temporada. El mensaje apunta a proteger el diferencial de proximidad y frescura: si el aguacate local quiere sostener precio frente a importaciones, no puede permitirse fallar en experiencia de consumo.
El cultivo pide más ciencia aplicada
El sector reconoce falta de información agronómica local y reclama líneas de investigación para mejorar productividad y sostenibilidad. En esa dirección, el IVIA ya estaría impulsando trabajos específicos, algunos en colaboración con AVA-Asaja y en campos de ensayo como la Finca Sinyent. La apuesta es anticiparse a los problemas que suelen aparecer cuando un cultivo se masifica: desde nutrición y riego fino, hasta manejo de vecería y adaptación varietal a microclimas.
Así, el aguacate en Castellón entra en una fase decisiva ya que no se trata solo de plantar, sino de ordenar el negocio. Reforzar la vigilancia contra robos, profesionalizar la cosecha para no hipotecar calidad y construir una identidad comercial capaz de competir en el lineal frente a la fruta importada se vuelven los tres ejes para que el crecimiento del 10% no sea un pico puntual, sino un salto sostenido.


