Noticias Frutícolas
Por Andrea Bustos , 11 de julio de 2024 | 07:30

Hortaliceros y fruticultores: Atentos a las heladas... monitoreo, manejo y control de pérdidas

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Las heladas estarían afectando a 7 regiones chilenas y a ciertos cultivos, por eso ya existen aumentos en los precios. En la Región del Maule, las temperaturas han bajado hasta -6.4 grados Celsius, y entre las producciones más afectadas están las hortalizas.

Cada año se intensifican los eventos extremos en el territorio chileno y en el mundo, tales como golpes de sol, lluvias extemporáneas, granizos y uno de los eventos más dañinos y que genera pérdidas económicas en el sector, el aumento de la ocurrencia de heladas.

Actualmente en la Región del Maule, zona agrícola por esencia, las temperaturas han bajado hasta -6.4 grados Celsius, y entre los cultivos más afectados están las hortalizas.

Las heladas sin duda influyen en el precio de las hortalizas, por ejemplo la lechuga subió ún 40%, las papas y las cebollas se encuentran en alza, según señala la consultora GPS Property, no descartando también el precio de las paltas, los cuales podrían quemarse y afectarse las cosechas de la V y VI Región, al igual que los limones.

GPS Property señalaron que "Hoy vemos que este vegetal (lechuga) puede llegar a costar más de $2.000 pesos la unidad".

"Por efecto de esta condición climática, otras verduras alcanzan el doble de su precio habitual. Por ejemplo, el kilo de papas podemos encontrarlo hasta en $1.500 y las cebollas fácilmente superan los $1.000 por sólo dos unidades". También se ha incrementado el cilantro, la espinaca, la acelga y los cebollines, plantaciones que se concentran básicamente entre la V y VIII Región. 

“Criticada cuando quieres un día de sol y aplaudida cuando ya no quieres heladas. Ella es su majestad, la vaguada costera, la advección costera que salvó a los campos de la zona centro norte y central de las heladas al menos por un día (10 julio). Si bien se esperaba que entrara todo indicaba que sería más hacia el final de la madrugada, generando igualmente el dominio de la alta presión fría. Quiso algo distinto, ingresó al comienzo de la madrugada, y si bien ya a las 9 de la noche del martes 9 de julio ya habían 3 a 4 grados en algunos valles, ella vino a abrigarlos y que durante toda la noche los termómetros no bajen más de los 2 grados. Ojo, esto no significa que el anticiclón frío se hay retirado, está ahí, solo fue una frazada que vino a abrigar la noche, pero esto puede ser distinto", señala el meteorólogo Gianfranco Marcone.

Debido a los diversos sistemas frontales se calcula que hay más de 2 mil pequeños agricultores afectados y con pérdidas de US$200 millones para la industria. Y hoy las heladas están afectando a 7 regiones del país, lo cual afectaría a ciertos cultivos desde Coquimbo al Biobío.

Tipos de heladas

Los ingenieros agrónomos de INIA Intihuasi, Leoncio Martínez, Antonio Ibacache, Leonardo Rojas, señalan que en la zona central del país la ocurrencia de temperaturas de aire bajo 0 °C puede tener dos causas: heladas por advección y heladas por radiación. 

Heladas por advección:  Se producen por efecto de un frente de aire frío proveniente del Polo Sur que invade el continente y alcanza la zona central. El fenómeno se da en vastas extensiones, con temperaturas bajas durante todo el día y velocidades de viento superiores a 10 km/h. 

En áreas de laderas, la menor temperatura se observa en los sectores medios y altos por estar más expuestos a los vientos. Respecto a la temperatura del aire, ésta es prácticamente la misma en superficie como en altura y hace frío tanto en el día como en la noche. 

Heladas por radiación: Ocurren en condiciones de baja humedad del aire, noches despejadas y sin viento. En este caso el calor del suelo se pierde hacia el espacio en forma de radiación. El suelo, al perder calor, enfría más rápidamente la capa de aire adyacente, a diferencia de aquellas ubicadas a mayor altura, lo que se conoce como “inversión térmica”. La situación normal, sin inversión térmica, ocurre durante el día, cuando la máxima temperatura del aire se alcanza en la superficie y disminuye con la altura.

Debido al fenómeno de inversión térmica, la temperatura cercana al suelo es inferior a la registrada en el termómetro ubicado a la altura estándar (1,7 m) en 2 ó 3 ºC y afecta a los cultivos bajos. El tipo de heladas por radiación ocurre con más frecuencia en la zona Central. 

Estas son las temperaturas de este miércoles 10 de julio en la Región del Maule. Fuente: Red Agrometeorológica INIA.

La importancia del monitoreo diario y ver datos agroclimatológicos

Frente a las bajas temperaturas que han afectado distintas zonas de nuestro país, el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), organismo dependiente del Ministerio de Agricultura, permanentemente realiza estas recomendaciones a los agricultores, para proteger plas plantas y disminuir lo más posible las pérdidas.

Junto con estar atentos a las alertas meteorológicas, realizar un manejo de la humedad ambiental durante los instantes de temperaturas bajo cero, ya sea en el suelo por riego o en la vegetación al mojar el follaje por aspersión.

Hacer un monitoreo diario de las temperaturas mínimas que se registran al atardecer, empleando estaciones meteorológicas disponibles, como las estaciones de la red www.agroclima.cl y www.agromet.cl. La red agrometeorológica del INIA cuenta con 391 estaciones a lo largo del país, 33 de ellas en el Maule. A través de la página web, se pueden encontrar datos de la temperatura mínima y máxima del día, humedad relativa, acumulación de precipitaciones, entre otros.

Cuando las temperaturas a la hora de la puesta del sol se aproximan a 1 ó 2 ºC, lo más probable es que el enfriamiento normal que ocurre durante la noche provoque una helada al amanecer. 

El monitoreo diario de este ciclo permite ajustar la metodología en cada caso y tener un sistema de alarma temprana, para saber si conviene activar alguna estrategia de emisión de calor mediante combustión, para movimiento del aire mediante hélices o bien para poner barreras térmicas tales como el uso del agua, que al mantener mojadas las hojas permite la formación de una capa de hielo que evita que la temperatura baje de 0 ºC al interior de las hojas. 

En este caso basta la formación de una delgada capa de hielo y no es recomendable la aplicación de grandes volúmenes de agua que pueden causar que se quiebren las ramas cargadas con fruta.

Realizar podas tardías para retardar la brotación y disminuir los riesgos de quedar expuestos a heladas. Podar dejando cargadores largos para que el daño de heladas se concentre en las yemas que brotan hacia la punta de las ramas y posibilitar la brotación de yemas principales ubicadas más cerca de la madera antigua.

Mantener los invernaderos y micro túneles cerrados durante las noches y mañanas para evitar pérdidas de calor en zonas cercanas a las plantas.

Ventilar y renovar el aire al interior, preferentemente durante las tardes.

Usar cubiertas o mallas térmicas, especialmente en cultivos al aire libre.

Usar invernaderos y/o túneles para controlar la pérdida de energía.

Evitar o minimizar labores que muevan el suelo cerca de las plantas en desarrollo (aporcas y trasplantes, entre otras) privilegiando las horas de la tarde para evitar perdida de calor en la zona de las raíces.

En el largo y mediano plazo, se recomienda la selección de cultivos con resistencia a las bajas temperaturas, analizar las temperaturas mínimas históricas de la localidad para la selección del cultivo o variedad, ubicar los cultivos en posiciones de baja probabilidad de heladas, invertir en la medida de lo posible en sistemas de calefacción, movimiento de aire y cobertores, entre otros, así como también en sistemas de control de heladas basados en la aplicación de agua de riego. 

Consecuencias de las heladas en las especies frutales

El daño por bajas temperaturas puede ocurrir en todas las especies frutales, pero los tipos de daños varían considerablemente. Las plantas soportan bajas temperaturas a través de mecanismos de evasión y/o tolerancia. La evasión se relaciona con un incremento en la acumulación de azúcares en los tejidos, lo que permite disminuir la temperatura de congelamiento. 

Puesto que la evasión es un proceso activo que depende del nivel de solutos en los tejidos, cualquier condición que restrinja el nivel de ellos disminuirá la resistencia al frío. También la resistencia puede lograrse aislando las plantas del aire frío, por ejemplo, con el uso de métodos artificiales de control de heladas. Por otro lado, la tolerancia se entiende como la formación de una baja cantidad de hielo extracelular que no provoca daño en el protoplasma, explican los ingenieros agrónomos de INIA Intihuasi, Leoncio Martínez, Antonio Ibacache, Leonardo Rojas

En general, el daño por heladas ocurre debido a la formación de una masa de hielo extracelular, y como resultado el agua líquida del interior de las células se evaporará y pasará a través de las membranas celulares semipermeables y se depositará como cristales de hielo fuera de las células. A medida que el agua es removida desde las células se incrementa la concentración de solutos y se reduce la posibilidad de congelamiento.

Sin embargo, a medida que la formación de hielo continúa, las células se desecan. Por lo tanto, la principal causa del daño por heladas en las plantas es la formación de cristales de hielo extracelulares que provocan un estrés hídrico en las células adyacentes. 

Las heladas se clasifican, según la época en que se producen, como invernales, primaverales o tardías. En el primer caso el frío afecta a las especies frutales de hoja perenne (papayo, palto, y cítricos), especies hortícolas de invierno (lechuga, apio, y repollo) y en el segundo caso a las mismas especies, a los árboles de hoja caduca (duraznero, damasco, nogal, y vid) que han iniciado su desarrollo vegetativo, y hortalizas de primavera como el tomate y la papa. 

En la Zona Central del país, el mayor daño es provocado por las heladas invernales que pueden dañar drásticamente las plantaciones de las principales especies de hoja perenne cultivadas en la zona. Desde el punto de vista de los árboles, la severidad del daño por heladas en los tejidos vegetales depende de varios factores, entre los que se destacan:

Especie y variedad: De las especies de hoja perenne presentes en la Zona Central, el palto es el más sensible a las heladas, le sigue en orden de sensibilidad el olivo, limonero, naranjo y mandarino. Esta última especie es la más resistente a las heladas. En general, temperaturas de -0,5 a -2 °C provocan serios daños en flores, frutos y brotes, dependiendo de la duración de la helada. Respecto de la tolerancia varietal, el palto de la variedad Hass es mucho más sensible que la variedad Negra de La Cruz al daño por frío.

Edad de las plantas: Las plantas nuevas, por poseer tejidos jóvenes, son más sensibles a las heladas que las plantas adultas. Además, el daño puede comprometer a la planta completa y de esta forma provocar su muerte. Contrariamente, en las plantas adultas suele quemarse sólo la periferia del árbol, de tal modo que el árbol es capaz de rebrotar vigorosamente a partir de yemas ubicadas en los brotes de la zona interior del árbol.

Estado fenológico: Los árboles cuyos brotes están creciendo activamente son más sensibles al daño por heladas. De allí la importancia de evitar la fertilización nitrogenada tardía en otoño, especialmente en plantas nuevas, para evitar que los brotes se desarrollen durante el período invernal. 

Ubicación del huerto: La plantación en laderas disminuye significativamente el riesgo de daño por heladas, pues el aire frío es más pesado y tiende a localizarse en los sectores bajos.

Dependiendo de la intensidad y duración de las heladas, el daño en los árboles puede alcanzar diferente magnitud, desde la muerte del árbol hasta la quemadura leve de las hojas de la periferia. Sin embargo, se debe tener presente que el frío severo produce la pérdida de la producción (frutos) de la temporada y además compromete la producción de la temporada siguiente, al destruir los brotes nuevos potencialmente productores de frutos.

El subsidio de Agroseguros es para todos/as los agricultores sin distinción, y puede llegar a cubrir hasta el 69% de la prima, es decir del costo del seguro. Anualmente las contrataciones de seguros en los últimos años llegan a 18.000 pólizas.

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